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viernes, 18 de diciembre de 2015

Isabel Bas Amat, Premio de Honor del Colectivo de Autoras 2015


Agradecemos al Salón de Cómic de Zaragoza por su compromiso con las autoras y con la Historia, así, con hache mayúscula. Gracias por hacer posible anunciar durante la celebración de su premios -entre la Barcelona que la vio nacer y la Cuenca donde reside desde los setenta; aquí, en Zaragoza-, el Premio Honorífico del Colectivo de Autoras de Cómic a la guionista y dibujante Isabel Bas Amat; incansable profesional que contribuyó con su obra a nutrir cerca de 200 números de la revista TBO. 

Motivadas por la idea, por la aspiración de hacer del cómic un espacio más justo para todas y todos los que formamos parte de él, el Colectivo de Autoras de Cómic ideamos hace dos años este premio. Premio que dimos en 2013 a Nuria Pompeia, cuyo trabajo puede verse en Zaragoza en una exposición retrospectiva sobre su vida y obra; y en 2014 a Rosa Galcerán, recientemente fallecida y a cuya familia le enviamos un fuerte abrazo.


En esta ocasión, queremos recuperar la vida y obra de Isabel Bas Amat, una de las pocas mujeres que, como decíamos, trabajaron para el TBO, donde creó su más longeva serie, Ana-Emilia y su Familia; una autora que también dibujó para la editorial Bruguera: en revistas como Tío Vivo, Din Dan y el Capitán Trueno, así como para editoriales de libros infantiles.


Para nuestra galardonada, “inventar historietas es mantener la mente ocupada en algo positivo y agradable, buscándole sentido del humor a las situaciones cotidianas de la vida e intentando hacer reír a los demás”. Isabel Bas Amat, que nació en Barcelona en 1931, ha sido y es dibujante, guionista, pintora y, como bien puede apreciarse en la ilustración que nuestra compañera Susanna Martín ha realizado como homenaje, también alpinista y escaladora. Literal -de los 18 a los 27 años- y metafórica. Como sabemos quienes nos dedicamos al cómic, ya sea a dibujarlo, a escribirlo, o a ambos, crear tiene mucho de decidir ser, e Isabel Bas Amat luchó por ser dibujante en una época en la que las obligaciones familiares marcaban la biografía de las mujeres. Esta mujer incansable, luchadora, profesional, es, sobre todo, inspiración. Y desde el Colectivo de Autoras de Cómic queremos, con este premio, que su trabajo y su compromiso con el medio llegue a las nuevas generaciones y forme parte viva de nuestra historia del cómic.


Isabel Bas Amat (Barcelona, 1931)

- Primeros trabajos: Dibujos para la editorial Cliper, en 1950. Participa en la colección Margarita, de la editorial Favencia, en 1951.
- En 1956 dibuja para Toray diversas historias en la colección Cuentos de la Abuelita.
- En 1957, también para Ediciones Toray, dibuja para la colección Alicia, donde crea la serie Matildita, el Terror del Barrio.
- De 1965 a 1967 dibuja historietas, chistes y pasatiempos para la Editorial Bruguera, en revistas como Tio Vivo, Din Dan y El Capitán Trueno. 
- En 1966-67 trabaja para la revista L' Infantil Tretzevents, donde crea la serie Els Yeyés. Dibuja también para la editorial Cliper la serie Pitusin y sus Amigos, en la revista Davy y su Fiel Roy (continuadora de Rin Tin Tin). 
- En 1967 comienza a trabajar en la revista TBO. Dibuja en cerca de 200 números, y crea su más longeva serie Ana-Emilia y su Familia. Asimismo, en el TBO dibuja numerosas historietas, chistes y pasatiempos. También realizó ilustraciones para cuentos infantiles en Ediciones Redecilla.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Rosa Galcerán, la fuerza y la minuciosidad narrativa. Por Marika Vila


Hace un año me felicitaba y felicitaba a mis compañeras al iniciarse un esperanzador proyecto de futuro para las mujeres del cómic. Con el nacimiento y puesta en marcha de la Asociación de Autoras de Cómic (AAC) y con la ratificación de sus objetivos al crear un premio de honor para dar reconocimiento y visibilidad a nuestras predecesoras pioneras, dábamos un gran paso en el rescate de una genealogía vital. El acontecimiento se inauguró con la concesión del Premio Honorífico de la AAC a Núria Pompeia, pionera en la autoría feminista, simbolizando en ella nuestro compromiso con el empoderamiento de espacios de proyección en el mundo del cómic. Un año después, la AAC otorga ya su segundo premio y la autora escogida para recibir su homenaje ha sido esta vez una gran artista veterana, Rosa Galceràn Vilanova, (Barcelona 1917) pionera que encontramos entre las firmas de autor ya en la etapa republicana.


Esta gran profesional se inició en la historieta comercial en una época crítica, la guerra civil, cuando había que cubrir las vacantes dejadas por los hombres, pero su resistencia creó y mantuvo un espacio importantísimo en la profesión durante más de treinta años y su trabajo motivó la vocación y la profesionalización de muchas de sus lectoras.

Formada en la Escuela de Artes y Oficios Llotja de Barcelona, Rosa Galceràn fue alumna del escultor catalán Frederic Marés, la influencia del cual podemos percibir en la solidez estructural de su dibujo y en una preocupación formal, perfeccionista y ordenada, en el desarrollo discursivo de la narración gráfica. También el movimiento romántico dejó su impronta paisajística en la precisión idealizada de sus fondos, exquisitamente trabajados. La construcción bajo el dibujo, tanto como la preocupación por la obra bien hecha, la distinguen muy especialmente marcando la personalidad de un trazo que, por otra parte, resulta análogo en cuanto a solidez o fuerza –cualidades consideradas masculinas– al de cualquiera de sus compañeros. Con estas características –aunque siempre dentro del marco que el género le permitía– se formó el indiscutible estilo que lideró la introducción de las historietas para niñas en los cuadernillos de cuentos de hadas de la colección Azucena (Ediciones Toray) de la que esta autora fue alma mater durante casi treinta años.

Pero Rosa Galceràn empezó a publicar mucho antes, en 1937, durante la guerra civil, en la revista libertaria Porvenir, órgano de la Federación de Escuelas Racionalistas de Cataluña, dedicada a los niños obreros y campesinos. Recogía así la tradición socialmente comprometida de sus antecesoras, Lola Anglada y Pitti Bartolozzi, primeras plumas femeninas en la historieta española. Aunque siempre ha sido una excepción llena de dificultades la incorporación de las mujeres a esta profesión, cada época ha presentado problemáticas diversas que hay que contemplar, pero la constante ha sido siempre la desaparición de sus huellas, motivando así la excepcionalidad de cada nueva aparición femenina.

Según la misma Rosa Galceràn llegó a comentarnos con motivo de la exposición Papel de Mujeres (1978) la situación bélica favoreció fundamentalmente sus inicios en la profesión, ya que la mayoría de hombres estaban en el frente y las mujeres, como sucedió en otros ámbitos, tuvieron un acceso inusitado a unas publicaciones huérfanas de dibujantes. Por esta causa desde el principio estuvo muy solicitada por las editoriales, pero el lugar que acabó acogiéndola -una vez recompuesta la situación en la dictadura- fue el campo segregado de la publicación femenina que la ha marcado con la invisibilidad, como a tantas otras mujeres en las distintas profesiones dominadas por el masculino. A pesar de esta circunstancia, la labor de Rosa ha sido una extensa y destacada obra que espera reivindicación. 


Es poco conocida también la trayectoria de Rosa Galceràn como pionera en las primeras películas de animación: El capitán Tormentoso, Garbancito de la Mancha y Alegres vacaciones, donde trabajó junto con su compañero de la revista Porvenir, Arturo Moreno. Ya en la postguerra participó en las publicaciones de Consuelo Gil Mis Chicas, pero fue durante un período no muy largo ya que, a mediados de los años cuarenta dejó todas sus colaboraciones para centrarse en la dedicación plena a la colección Azucena de Ediciones Toray (1946-1971) a pesar de hacerlo con los niños en su falda, mientras entintaba. Para ella, dibujar tenía el sentido de la vida y de la poesía y de ella formaban parte sus hijos.

Rosa Galceràn participó activamente en la creación y formato del cuaderno de historietas de de más largo alcance en la historia del cómic español, según nos documentó en 1975 el historiador Juan Antonio Ramírez, que lo valora como la influencia pedagógica más fuerte recibida por las mujeres nacidas entre 1940 y 1960. 

Por supuesto, el contenido de cuentos de hadas de la colección fue adjudicado a la formación moral del espacio femenino, pero conviene distinguir que el fuerte componente tradicional de la pedagogía impuesta por el régimen se ejercía por medio de cuentos clásicos que preconizaban la bondad, la abnegación, el sacrificio y la obediencia, como virtudes femeninas obligadas, pero mantenían cierta diferencia con la pedagogía aun más peligrosa que detrás de una apariencia frívola y superficial mostraban las otras colecciones contemporáneas femeninas dirigidas a una nueva clase media en formación. La moda y el consumo, ligados a una fuerte ideología de clase, construyeron el patrón femenino del franquismo ideológico en el desarrollismo de los años 60 que nos adjudicó el nuevo rol de promotoras del consumo y celadoras del orden burgués bajo las convenciones banales.


El dibujo de Rosa Galceràn en los cuentos de hadas se aleja de la ligereza y vacuidad que más adelante se irán imponiendo como supuestas características del estilo femenino. Por el contrario, el trabajo de Galceràn tiene estructura y fuerza y una construcción dinámica de personajes. Rosa huye del abuso del primer plano -que tan típico de este género llegará a ser posteriormente- en beneficio de la potencia del discurso gráfico y podemos observar como aborda sin miedo la dureza o la obscuridad de líneas en la fuerza de sus fondos, especialmente narrativos y minuciosamente elaborados.

Su obra despertó la vocación de muchas lectoras que siguieron colaborando más tarde en la misma colección. Desgraciadamente las marcas características de su trazo fueron disolviéndose en sus seguidoras por la nueva concepción de femineidad marcada por la propia segregación del medio. En ella las trazas de género fueron imponiendo una prevalencia de la ingenuidad en la línea, el predominio de los blancos (vacíos) y los elementos decorativos simplificadores más ligados a la moda, los maquillajes, los peinados o los complementos, que a la narrativa y la profundidad en la construcción del dibujo.


Rescatar a Rosa Galceràn en la memoria colectiva es fundamental para desmontar la femineidad o masculinidad de trazos y géneros, al mismo tiempo que desvelamos como se construyen desde afuera las distinciones debidas al sexo de la autoría. Considero especialmente interesante su elección y espero que escogerla nos inspire. Deseo que rescatar su memoria refuerce nuestra capacidad de resistencia y de colaboración. De hecho, con ella, con la posibilidad de hacer realidad un Segundo Premio Honorífico, la AAC celebra haber llegado hasta aquí en un primer tramo de su consolidación.

Con Rosa Galceràn, con una autora fundamental en la historia del cómic español, celebramos compartir lenguaje y vocación, nos sentimos felices de homenajearla y recorrer, en su seguimiento, una trayectoria profesional tan importante para nuestra historia como referente para comprender las construcciones que produce el género en la segregación. Nuestro cariño y nuestro aplauso para ella.


Marika Vila

domingo, 30 de noviembre de 2014

Premio de Honor AAC 2014 a Rosa Galcerán


Hace un año ya que entregamos el primer Premio de Honor a Nuria Pompeia y la Asociación  de Autoras de Cómic pasó de ser un proyecto a una realidad. Motivadas por la necesidad de un cambio en la industria del cómic, unas cuantas de nosotras decidimos empezar a caminar por nuestro propio pie, pero siempre de la mano de otras. Porque vimos que siendo conscientes del entorno, del contexto, de nuestras distintas situaciones en esto que llamamos industria del cómic y trabajando juntas por la visibilización del trabajo de las mujeres en el mundo de la viñeta, el cambio podía ser posible.

Y nos pusimos manos a la obra. En este primer año de vida, nos hemos comprometido con la lucha contra la Ley del Aborto del exministro Gallardón creando la plataforma Wombastic, un espacio de expresión para todas aquellas y aquellos que quisieron participar con su forma de mirar, de crear a través de la imagen su inconformismo hacia una norma que busca coartar la autonomía de las mujeres. También hemos comenzado un interesante proceso de autoconocimiento y organización: Nos reunimos todas por primera vez en Asamblea en el Salón del Cómic de Barcelona. Pero si de algo estamos orgullosas es de liderar la recuperación de autoras olvidadas por la historia del cómic; olvidadas por la crítica y por el público, pero no por sus hermanas de tinta.

Este ha sido una año importante para todas nosotras. Hemos vuelto al Comicca un año después de nuestra presentación en sociedad, emocionadas. Esta iniciativa -joven, luchadora e independiente- crece dándonos la mano y apoyando el sueño de un cambio social. Solo podemos daros las gracias, hermanas.


Rosa Galcerán, Premio de Honor AAC 2014

El Premio de Honor de la Asociación de Autoras de Cómic que entregamos este año es un puro acto de reivindicación histórica. Con él queremos hacer justicia con una de nuestras autoras más longevas: Rosa Galcerán tiene 97 años y la gran mayoría de ellos ha estado esperando un gesto de reconocimiento por parte del mundo de la historieta que, desgraciadamente, no ha llegado aún. Sirva este premio como excusa, como principio, como anuncio de una año de gestos hacia ella y su trabajo. 

Hace un mes, cuando le comunicamos a Rosa que le daríamos el premio, nos contaba feliz cómo dibujaba con sus hijos en su falda y algunos de los logros de los que se sentía orgullosa. También nos contó cómo se puso en duda siempre su capacidad para trabajar. "Se me cuestionaba, eran otros tiempos". Esos tiempos deben desaparecer para siempre.

Para que las cosas empiecen a cambiar hace falta compromiso. Un compromiso férreo de todas las personas implicadas en nuestra industria de cómic. Hombres y mujeres que, de verdad, quieran cambiar las cosas para que la cultura sea algo más que vender, vender y vender. Nosotras no nos vendemos. Nosotras creemos firmemente en que el cambio ha de ser a todos los niveles. Necesitamos que la divulgación, la crítica, el gremio de libreros y libreras, autoras y autores, editores y editoras sean conscientes del poder de cambio que tienen en sus manos y se involucren.

Como personas que crean, personas responsables de una imagen proyectada sobre el papel, debemos comprometernos con lo representado. Debemos trabajar para que nuestros personajes abandonen los estereotipos que nos perjudican a todos y todas, pues legitiman un sistema que nos atenaza. Trabajar la representación desde la perspectiva de género para darle la vuelta y empoderarnos; para inspirar a nuestras compañeras y compañeros; para inspirar también a las nuevas generaciones que llegan. 

Entrega del Premio de Honor AAC en la Asociación de la Prensa de Granada

La investigación, la crítica y la divulgación tienen aquí un papel más que importante: Recuperar a autoras históricas y difundir la obra de muchas que aún permanecen en la retaguardia  es una labor capital para la visibilización de una historia poblada por mujeres, todas ellas siempre adscritas a un discreto segundo plano que las ha empujado a estar fuera de la “foto finish” del Noveno Arte. Y qué decir de la edición, ¿se atreverán a apostar por una nueva generación de autoras, dispuestas todas ellas a transformar el mundo del cómic? 

La Asociación de Autoras de Cómic es esa voz. La voz de las conscientes, de las despiertas, de las unidas en hermandad para que todo cambie. Valga este premio a Rosa Galcerán para seguir en el camino. Porque, si todas y todos decidimos involucrarnos, en un futuro, esperemos que no muy lejano, dejaremos de emitir mensajes como éste y no tendremos que organizar festivales que denuncien la invisibilización del trabajo de las mujeres en el mundo del cómic. Si todo cambia, no tendremos por qué pelear por el reconocimiento público a una anciana que ha entregado toda su vida a un arte que, desgraciadamente, parece haberla olvidado.


ROSA GALCERÀN VILANOVA (Barcelona, 1927)


1937:
Primeras publicaciones en la revista Porvenir.

1942/ 1946: Se une a la productora Diarmo Films y colabora en las primeras películas de animación junto a Arturo Moreno: El capitán Tormentoso, Garbancito de la Mancha i Alegres vacaciones. Alterna este trabajo con colaboraciones en la revista Mis Chicas.

1946/ 1971: Ediciones Toray. Colección Azucena. Dibujante, guionista, fundadora y creadora de la colección.

Ilustradora y poeta ha publicado también el libro Poemes de Tardor (Ed. Poesia Viva, 1997) y Sons y Ressons ( Ed. Comte D’aure, S. L. 2004, eBook).



*Discurso pronunciado en la entrega del Premio de Honor AAC en el contexto del Comicca Fest el pasado 29 de noviembre del 2014.